El conocimiento que empieza a diluirse

 El punto de partida es – y sin explicar a fondo – el rezago científico y tecnológico que vive México desde posturas que admiten al conocimiento como un sentir pensante: Paul Ricoeur propone múltiples narrativas y no sólo una para explicar el mundo; Johann Gottfried, una conciencia sinestésica; y Gilles Delleuze, contornos diluidos. El conocimiento ha sido tomado por grupos que quieren dictar su paradigma de verdad y, por el otro lado, la confusión que existe para comprenderlo como herramienta o modo de estar en el mundo.

De lo general a otro lugar

El desarrollo científico y tecnológico en México acelera a paso lento. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) menciona datos importantes con respecto a la problemática: El índice de “coeficiente en materia inventiva es de un 0.06%” frente a un “0.5%” registrado en años pasados. Además, el índice de cobertura tecnológica bajo de “0.24% a 0.04% en 10 años”. El país compra el 96% de la tecnología que utiliza y vende el 4% que produce, según Arturo Menchaca[1]: presidente de la Academia Mexicana de Ciencias. La participación de México en la producción científica mundial representa sólo el 0.75% del total de artículos públicados. La capacidad de inventiva es inversamente proporcional al grado de dependencia tecnológica: Japón sólo tiene una tasa del 0.15; México, 29.30%; Brasil: 14.57%. El efecto inmediato de la situación son los pagos por uso de tecnología.

Otros conocimientos son posibles

El conocimiento racional puede fundamentarse en la ciencia a pesar de la contrariedad en sus objetivos. En la primera situación se encuentra la posibilidad de una narración inequívoca que explique la realidad y los acontecimientos que suceden en ella, es decir, la función de la ciencia. La tecnología aprovecha los resultados para modificar o mejorar múltiples escenarios. Ambos estudian acontecimientos y fenómenos que se dan en la realidad. Luego, ciencia y tecnología son narraciones creadas por la humanidad que intentan mostrar exactamente al otro lo que ve o lo que siente desde estructuras metafísicas como esquemas, modelos, teorías, etc. En la narración Antoni J. Colom dice que el hombre “pretende ser el que es” y “no el que sienten los otros como es”( 2002, p. 12).

La solución a problemas es una de principales fuerzas creadoras de la ciencia. La construcción científica se realiza intuyendo soluciones, a las cuales se les denomina hipótesis. El planteamiento de la verdad requiere a la lógica del buen sentido para no perder credibilidad frente a otra narratividad y caer en la incertidumbre. Cabe resaltar que, la lógica tiene tres principios: a) principio de identidad definido como A es igual a A; b) Principio de tercero excluso donde A sólo puede ser verdadera o falsa y c) Principio de contradicción que dice que si A es verdadera, entonces ¬ A no puede ser verdadera.

Existe una diferencia entre la distancia que edifica la narración del mundo-sujeto y la experiencia vivida. La vida se vive, la historia se cuenta. El problema es fundamental, según Ricoeur en Narratividad, fenomenología y hermenéutica: “existen narrativas que parecen referirse a lo real del mundo y se consolidan como verdades de los fenómenos”(2000, p.1). La lógica es un pensamiento que postula un afuera, una realidad independiente de sí en la que supuestamente reside lo verdadero, pero al mismo tiempo se concibe con la capacidad natural para alcanzarlo. Paul Ricoeur en su Freud y filosofía menciona que “la importancia de los actos de narrar consiste en preservar la amplitud, la diversidad y la irreductibilidad de los usos del lenguaje”. Las narraciones son el acto de hacer-relato. El desarrollo científico no sólo consiste en enseñar los saberes a partir de la repetición, sino en las formas que el humano posee para conocer. La lógica sólo es una consecuencia, una herramienta para explicar nuestras relaciones con el mundo, pero de un modo fundamento y comunicable.

El desarrollo científico debe dejar la idea de investigadores que se consideran maquinas programadas para observar el mundo objetivamente. El modelo psico-físico de Weber y Fechner – sin duda – ayuda a fomentar la narrativa: “ el cuerpo humano es estimulado por excitaciones esporádicas y externas, un olor, un gusto, colores, sonidos. El organismo transforma la energía así introducida en influjo nervioso y lo hace fluir en acciones apropiadas para suprimir la excitación cuando es estímulo doloroso; a repetirla cuando es agradable” (Lyotard, 1995). De modo que, la hipótesis acerca de la naturaleza de las pulsiones de Freud en los Tres ensayos sobre la teoría sexual admite la idea de un aparato psíquico que busca desembocadura en un río caótico de representaciones: pulsiones.

Johann Gottfried Herder, filosofo del romanticismo alemán, creador del movimiento Tormenta e ímpetu” escribió: ¿ cómo vienen conectados vista y oído, color y palabra, aroma y sonido? […] ¿ No son meras sensaciones en nosotros y, en cuanto tales, no confluyen en una sola cosa? Nosotros formamos un solo sensorium commune pensante, sólo que afectado desde varios respectos” (Kuspit, 2005). El sentir pensante admite al pensamiento no como resultado de una razón pura, es decir, de la facultad para razonar mediante argumentos lógicos, sino que el pensar es nuestro yo de las cosas vividas. Una conciencia sinestésica que desemboca en modelos asociativos para comprender la realidad. Una descarga continua de psique y cosmos que se bifurca en nuestras realidades narradas.

Los estoicos, según Dr. Maria Bacarlett Pérez[2], representan para Gilles Deleuze la primera inversión de la verdad como estadio más allá de lo material, es decir, el platonismo: una lógica definida como una esencia oculta en lo más profundo del mundo. Al contrario, la superficie, la piel, la cara son los primeros dispositivos que tenemos para relacionarnos con los demás. La esencia de cada cosa no se juega en una interioridad inexpugnable de las narrativas, sino en su superficie. Un borde epitelial donde las cosas paradójicamente diluyen su contorno: razón vs emoción, lógico vs emocional, hechos vs narraciones, pensamiento vs emoción, etc. Toda narrativa es una ficción. El mundo se suspende a través de individuos capaces de manifestar su existencia con otra cosa que no sea ellos mismos: el arte sería incomprensible si el arte no des-ordenara y re-ordenara nuestra relación con lo real.

Conclusiones

No hay duda de que la percepción es personal, pero ¿es la realidad como se nos presenta o vemos una manifestación aparente de ella? La realidad misma junto con el pensamiento deben meterse por el alfiler de la certeza: “En consecuencia – mantiene Colom – si queremos explicar lo que vemos, debemos echar mano del lenguaje, de la palabra que se vincula a los discursos” (p. 12). La percepción se hace narración. Todo conocimiento es una metáfora. La metáfora de la realidad es una acción que se lleva a cabo sobre el lenguaje, es decir, la atribución a unos sujetos lógicos unos predicados incompatibles con los primeros. La metáfora es una predicación arbitraria entre el yo en referencia al mundo y la del mundo referenciado en relación a la narraciones de este a los demás. La palabra instaura: cosifica a la realidad y de ahí nacen los conceptos o las herramientas teóricas.

Uno de los problemas del desarrollo científico o tecnológico es la poca atención a otros tipos de conocimiento: artístico, poético, religioso, etc. El verdadero conocimiento es sinónimo de conocimiento científico. De ese modo, tiene más peso estudiar una carrera de ingeniería frente a una artística en México. Lo primero es considerado un estudio que tiene fundamento en la razón a partir de estructuras lógicas encontradas en un más allá de la realidad y lo segundo, un juego cuyo único referente es el artista mismo.

Es imposible hablar de conocimiento basado en la repetición de enunciados. La razón es una herramienta utilizada por cuerpos que devienen pensamientos y emociones. El cuerpo está diluido con el mundo. El sujeto científico aparece cuando nace la necesidad de explicar su condición de primogénito frente a otros seres humanos, pero si este no tiene claro que la razón es una herramienta para transmitir experiencias acerca de la realidad o confunde al conocimiento como herramienta para ganar dinero: la imposibilidad y el subdesarrollo será la norma escrita de nuestra condición.

M.E.V. Mariano Carrasco Maldonado

Bibliografía

Lyotard, J.-F. (1995). Quinta Cátedra Internacional de Arte Luis Ángel Arango. Aviso de diluvio. Colombia: Banco de la República.

Colom, A. J. (2002). La deconstrucción del conocimiento pedagógico. España: Paidos.

Kuspit, D., Proyen, M. V., Ganis, V. W., & Duque, F. (2006). Arte digital y videoarte: transgrediendo los límites de la representación. Madrid, España: Circulo de Bellas Artes.

“Narratividad, fenomenología y hermenéutica” en Ricoeur, Paul, Revista Analisi: quaderns de comunicación i cultura 2000. 
No. 25, Universidad Autónoma de Barcelona

 

Notas

[1] Nota con título: México rezagado en materia de científica y tecnológica extraído 13 de marzo de 2015 de http://www.poderpda.com/investigacion-y-desarrollo/mexico-rezagado-en-materia-cientifica-y-tecnologica/

[2] Curso impartido en la Universidad Autónoma del Estado de México a través de la facultad de artes bajo el título: Gilles Deleuze: la filosofía, la literatura y el arte. Febrero-marzo de 2016.

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