Minerva Cuevas con Mejor vida Corp, un caso de resistencia desde las prácticas artísticas

El objetivo del ensayo es un paisaje de pensamientos entre los situacionistas, contribuciones del constructivismo ofrecidas por Paul Wazlavick, de entre ellas, Edgar Morin. Y finalmente Slavoj Zizek con su postura acerca del capitalismo. El punto de partida es fundamental: la resistencia desde las prácticas artísticas propuesta por Alberto López Cuenca. El proyecto Mejor Vida Corp[1] (1998-2015) de Minerva Cuevas, artista mexicana nacida en 1975, es el caso que detona la reflexión a lo largo del texto. El trabajo de la artista es amplio y su vínculo con el activismo social es indiscutible: la obra constituye un amplio rango de medios como son los murales, pintura, video, fotografía, instalación, diseño gráfico, etc. Es decir, la producción es inmensa y para fines del ensayo sólo se analiza una pieza.

Mejor Vida Corp consiste en la distribución de etiquetas apócrifas de productos básicos en tiendas departamentales con menores precios a los asignados. Es decir, la pieza motiva a los interesados en sobreponer una etiqueta modificada sobre la del producto, y, finalmente, pagar un precio menor por un bien de consumo básico. Dado el impacto que ha tenido Mejor Vida Corp no sólo en el mundo del arte sino como objeto de análisis para múltiples campos de conocimiento; la pieza se encuentra en el Word wide web y la impresión de códigos engloba a más instituciones.

El arte es percibido como un bien de consumo, ya sea como objeto coleccionable o como parte de la industria del ocio y el entretenimiento. El fenómeno no sólo es un problema de la sociedad mexicana sino de Occidente: en De cómo Nueva York robó la idea del arte moderno, Guibaut plantea el primer caso consumado del valor simbólico de explotación realizado hacía el arte por parte del Estado. En suma, Jackson Pollock encarna, a través del expresionismo abstracto, valores como el individualismo, subjetivismo, libertad de expresión y el a-politicismo. El arte se convierte en una herramienta de propaganda y las sociedades industriales lo adhieren a la lógica de consumo. Cabe señalar que la función simbólica del arte consiste en transgredir los modos de representación de los discursos hegemónicos. El arte es una herramienta simbólica para cuestionar la representaciones sociales de la sociedad – incluso – para transformar los modos de vida. Theodor W. Adorno, en su libro de Teoría estética, defiende esta postura. Según este, el arte debe resistirse a la realidad existente, es decir, debe negar el modo extendido de percibir y vivir la experiencia. Además, debe resistirse a ser completamente comprendido.

La percepción que se tiene actualmente del arte a nivel internacional y, por supuesto México, es la de un arte visible. Es decir, un arte que aparece en las galerías, museos, centros de arte, etc; en cuyo caso la presencia mediática es fundamental. Por citar sólo un ejemplo: Yayoi Kuzama con su exposición titulada Obsesión infinita realizada en el Museo Tamayo (2015) detonó el fenómeno selfie entre los visitantes acarreando olas masivas de consumo y poca reflexión. En México, el arte se ve como un pasatiempo. Las artes aparecen como actos de consumo a ojos de un público que reduce al arte como un producto del entretenimiento. Teresa Margolles, Gustavo Artigas, Daniela Roseel y Carlos Amorales, por citar sólo algunos, según López Cuenca, incomodan, ya que sus propuestas muestran aspectos desagradables de la vida mexicana. Sin embargo, sus piezas son distribuidas por los canales comerciales del arte. Los artistas, desde esta postura, no cuestionan la condición fundamental del arte contemporáneo: su condición de mercancía. En Del arte de resistencia a la resistencia al arte, López Cuenca propone un arte de resistencia y confrontación, es decir, el arte encuentra resistencia en sus prácticas artísticas: “un arte que escapa a las metas productivistas programadas por los modos dominantes de producción” (p, 3)

En este sentido, Minerva Cuevas con su pieza Mejor Vida Corp utiliza técnicas híbridas como el uso de internet, impresión de códigos y activismo para transgredir al sistema económico, es decir, existe la posibilidad de concebir una producción más allá de los museos, galerías o centros de arte. Cabe señalar que resistirse no necesariamente implica alejarse de la función mercantil. Las sociedades posindustriales todo lo absorben: la resistencia debe reflexionarse a partir de otros contextos, la academia por ejemplo.

Las prácticas artísticas, finalmente, son realizadas por sujetos insertos en sociedades determinadas: adiós a la supuesta creatividad del artista cuya función es sacar a la luz una idea invisible en un medio material. Las prácticas artísticas ya no pueden constituirse como representaciones de un mundo independiente: “todos los que quieran hablar de la representación del mundo exterior deben desarrollar un modelo que explique de que manera se conservaría o produciría la condición de objetividad”(Watzlawick, 1995, p. 31). En el mismo texto, El ojo del observador (1995) recapitula varios ensayos y Edgar Morin en Cultura y conocimiento escribe: “La cultura y la sociedad están en una relación generadora mutua, y no olvidemos en esa relación las interacciones entre los individuos que son a su vez portadores/transmisores de cultura; esas interacciones regeneran la sociedad, la que a su vez regenera a la cultura”(p. 74). En suma, el artista no sólo realiza una práctica artística sino que está inserto en prácticas sociales que lo condicionan y posibilitan. El arte manifiesta su función regeneradora en lo social, sin embargo, no es la única práctica social que lo realiza.

Cabe resaltar que Ximena Cuevas forma parte del colectivo Irational[2]. El grupo se describe a sí mismo como una asociación de artistas que producen una cantidad importante de información de libre acceso. Además, sus actividades consisten en realizar ayuda a los desplazados, suministrar apoyo a artistas independientes, organizaciones, etcétera. Irational busca acciones directas en las sociedad con ayuda de actores sociales. Adriana Pérez, coordinadora de la facultad de Arte Digital de la Uaemex, afirma que Ximena Cuevas está inscrita en un lógica de producción artística: situacionista. La Internacional Situacionista (1952-1972) era una organización de artistas e intelectuales cuyos objetivos eran claros: realizar un frente al sistema opresivo, combatir el sistema ideológico contemporáneo de la civilización occidental, resistir la dominación capitalista. Los situacionistas no producen objetos bajo la lógica de la mercancía. Guy Debord (1931-1994) es uno de sus principales exponentes; Del Manifiesto Situacionista se retoma la idea de que el arte fragmentario es una práctica de producción colectiva y anónima. La producción es la base de la lógica capitalista. En lugar de producir objetos de consumo se admiten experiencias, acciones, situaciones, etcétera; bajo la lógica de la participación y el juego.

Al jugar, existe una liberación social, una autonomía creativa que supera las divisiones de trabajo, es decir, las reglas impuestas en un juego corresponden solamente a la dinámica propia del juego. La sociedad puede edificarse en esta dinámica. Mejor Vida Corp no sólo constituye resistencia y confrontación frente a los sistemas hegemónicos sino que ofrece una alternativa a la liberación del individuo a través de lo colectivo: “los hombres de una cultura, por su modo de conocimiento producen la cultura que produce su modo de conocimiento” (Watzlawick, 1995, p. 80). El arte es una manera conocer el mundo: el arte invita a la participación social. Ximena Cuevas no sólo está ejecutando estrategias del arte contemporáneo sino que inserta su producción bajo una lógica subversiva. Y esto nos lleva al concepto de Acontecimiento de Heidegger: “el acontecimiento no tiene nada que ver con procesos que se desarrollan fuera de la realidad” (Zizek, 2014, p.27). El acontecimiento es una revelación de los mundos posibles.

El juego a partir de los situacionistas constituye el surgimiento de un nuevo mundo, un horizonte de significado en el que aparecen todas las entidades, es decir, la posibilidad de mirarse en otros mundos aunque sea sólo por unos instantes. La posibilidad de imprimir códigos de barras desde internet para conseguir productos de la canasta básica es un acontecimiento, Zizek en Acontecimiento dice que: “contiene un cambio radical de la realidad en sí misma”(p.40). Puedo ser subversivo sin tocar un arma, luego, puedo agarrar mi impresora y enfrentarme a lo institucionalmente impuesto. Desde lo artístico también pueden suceder acontecimientos.

Primera conclusión: la situación social es grave, son necesarias más prácticas sociales que propongan nuevos mundos. Slavoj Zizek en su libro Viviendo en el final de los tiempos afirma que se avecina un apocalipsis: estamos viviendo el colapso del capitalismo:

La psicóloga suiza Elisabeth Kubler Ross propone un modelo de cinco etapas, que siguen los sujetos al enterarse de una enfermedad terminal o un sistema social en decadencia: a) negación: simplemente se rehúsa aceptar el hecho: esto no me puede estar pasando a mi; b) ira: que explota cuando ya no podemos negar el hecho ¿ cómo puede sucederme esto a mí? ; c) negociación: la esperanza de que se puede posponer la muerte; d) depresión: desinversión libidinal, voy a morir ¿ por qué preocuparse por nada? Y e) aceptación: no puedo luchar frente a mi enfermedad, así que mejor me preparo para afrontarlo. (Zizek, 2012, p.9)

El arte entendido como mercancía es cómplice de la situación. La resistencia no es simplemente un intento pragmático por mejorar el mundo. Las prácticas artísticas, en este caso, la pieza descrita de Ximena Cuevas, son posturas fundadas bajo el principio de la libertad. En otras palabras, el propio acto de resistencia, cualquiera que sea el resultado, equivale a un éxito en la medida que ilustra el ideal inmortal de la libertad. Arthur Feldmmann señala: el precio que pagamos normalmente por la supervivencia es el de nuestra vidas. Asumirse en una postura pasiva no debe contemplarse como opción.

Segunda conclusión: La crisis es precisamente una pérdida del consenso del sentido común. Una posición constructivista permitiría aclarar la situación entre el sujeto y el mundo; Comparto las palabras de Maturana: “el mundo que producimos depende de la estructura en que nos encontramos en el momento de la producción” (Watzlawick, 1995, p.159). Heinz von Foerster señala siempre la significación ética de la idea constructivista: “si renuncio a la representación de una realidad independiente de mí, sólo entonces alcanzo la responsabilidad total por mis acciones, y con ello también la total libertad”(p.130). El artista desde su práctica artística no sólo se asume como observador sino como elemento de la realidad en la que está inmerso. La percepción es una cuestión cultural. Peter M. Hejl afirma que todas nuestras realidades son percibidas, es decir, siempre verificamos las percepciones comparándolas con otras percepciones. Luego, los sujetos que han perdido la capacidad de mirarse en el mundo habitan en una realidad no percibida. Ximena Cuevas no sólo ofrece un espacio para el entretenimiento o diversión. La propuesta es radical: mirarse a través de un público activo que puede jugar en los acontecimientos de su vida cotidiana. La artista no pertenece a un grupo de dioses ajenos a la realidad, ésta pertenece a un grupo de activistas que confrontan los discursos hegemónicos y beben de los situacionistas para la constitución de sus piezas. La realidad constituye un conjunto de relaciones que no son estables ni obligatorias. Nosotros decidimos el camino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía.

Alberto López Cuenca. (2009). Del arte de resistencia a la resistencia al arte. Afuera. Estudios de crítica cultural, 7, 5.

Internacional situacionista. (1999). vol. I: La realización del arte, Madrid, Literatura Gris.

Paul Watzlawick. (1995). El ojo del observador: contribuciones al constructivismo. España: Gedisa.

Slavoj Zizek. (2014). Acontecimiento. España: Sexto piso.

Slavoj Zizek. (2012). Viviendo en el final de los tiempos. España: Akal.

 

 

Referencias.

Guilbaut, Sergue, 1990. De cómo Nueva York robó la idea de arte moderno. Madrid, Mondadori.

Adorno, Theodor W., 1980. Teoría estética. Madrid, Taurus.

 

[1] Mejor Vida Corp es una pieza que toma características estéticas del net art y extiende su difusión a internet: http://www.irational.org/mvc/espanol.html

[2] Irational es fundado por Heath Bunting. Sitio en internet://www.irational.org/

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