Diálogos internos entre el signo lingüístico de Saussure, Wittgenstein, Lyotard y Freud

Introducción

El acercamiento a la semiótica es debido a la propia producción artística. El arte en tanto institución ha detonado en múltiples sistemas de relaciones que validan un objeto como obra de arte, es decir, los objetos se constituyen al interior de sociedades bajo un paradigma de estabilización y cambiante. Una situación contradictoria. Además, las prácticas artísticas son parte de un universo que rebasa a las instituciones del arte o los objetos legalizados, es decir, existen muchos procesos artísticos que no son reconocidos por ninguna institución. La primera pregunta que valdría la pena averiguar: qué constituye a una obra de arte dentro de un circuito, sistema de reconocimiento o institución del arte.

La semiótica estudia las diferentes clases de signos. Su estudio engloba su generación y producción, transmisión e intercambio, recepción e interacción. Es importante señalar que, los seres tienen una capacidad para comprender y producir signos de todas clases: desde los signos que configuran una teoría matemática hasta los signos que determinan un objeto artístico. La definición de signo: algo que está en lugar de algo. La actividad en que algo funciona como signo podría denominarse semiosis, es decir, la acción de los signos en el seno de cualquier sociedad es latente.

La semiótica en tanto metodología permite: abordar la semiósis, ofrecer métodos e instrumentos para analizar la significación, investigar los rasgos distintivos de los signos, y finalmente, es un acto reflexivo para atender a los fenómenos sociales. El arte es un fenómeno social y sus objetos pueden abordarse como signos dentro de un sistema de un sistema de relaciones. La cultura es un sistema de relaciones que se desarrolla en un pensamiento abierto y móvil. Los sistemas informáticos, la multiplicación de códigos, la significación y la comunicación constituyen desplazamientos importantes para comprender al mundo. En suma, la cultura se transforma en función de interpretaciones relativas, es decir, son los sistemas de relaciones específicos los encargados de validar una obra de arte. Una institución es un sistema de relaciones.

La semiótica en tanto hija de la filosofía no apareció de manera azarosa. Aristóteles en su metafísica afirmaba al ser como múltiple en tanto parte del lenguaje. John Locke en su Ensayo sobre el entendimiento humano afirmaba que la “esfera del conocimiento humano puede ser reducida a la física, la ética y la semiótica”. Los estoicos estudiaban al lenguaje como una entidad compleja, la era medieval estudiaba al signo desde Platón o San Agustín con sus estudios sobre el signo y el lenguaje como instrumentos de nuestra comunicación. El término semiótica deviene de una búsqueda: el fenómeno de la significación o de las situaciones significantes que desembocan en los fenómenos sociales de manera arbitraria.

Signo lingüístico: Ferdinand de Saussure

Curso de lingüística general de Ferdinand de Saussure aborda la lengua no sólo como una nomenclatura, es decir, una lista de términos que corresponden de manera univoca, sino que entiende a la lingüística como parte del estudio de la semiología: una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social. Se invita al lector a ojear un poco el contexto de Saussure: inicios del modernismo, la Torre Eifel, Richard Strauss con Salomé, Pablo Picasso y Las señoritas de Aviñon, Los inicios del cubismo con George Braque, Wassily Kandinsky con el abstraccionismo, Bertrand Ruseel y su Principia Mathematica, los inicios de la primera guerra mundial, etc. En suma, el signo linguistico entendido como una entidad psíquica de dos caras no es una teoría que emana de la nada. Saussure y las obras expuestas son signos de una sociedad en movimiento a ninguna dirección. Las relaciones absolutas entre las palabras y las cosas tienen que hacer frente a la problemática de Occidente

Cabe resaltar que occidente es una civilización que se interroga sobre su esencia. La característica de las sociedades occidentales según Jean-Francois Lyotard en Anima Mínima reside en esta “interrogación frente a la realidad”. No hay que olvidar a la tradición antigua, cristiana y moderna como una pintura que habita en ruinas, “la causa de este derrumbe es la crisis permanente con la que el devenir de Occidente se mantiene”. El conocimiento desde entonces se provee de ideales, los cuestiona, los rechaza. El saber absoluto empieza a convertirse en una mancha en todas las pinturas y se hace imposible no entender a la ciencia o la filosofía como bailarinas de una pretensión universal.

La concepción de una lingüística de listas y términos que se corresponden tiene sentido desde la época de los griegos como un signo que designa lo que significa. Saussure heredó la pregunta: cómo el signo puede estar ligado a lo que significa. Los clásicos ofrecen respuesta por medio del análisis de la representación y el pensamiento moderno por el análisis de sentido y la significación. El signo lingüístico es definido como “algo que une no una cosa y un nombre”, sino un concepto y una imagen acústica. Significado y significante. Además, lo arbitrario del signo, el carácter lineal del significante o la condición de inmutabilidad y mutabilidad del signo son estructuras teóricas que contemplan las fisuras para los ideales de lo absoluto.

Wittgenstein en su obra Tractatus Logico Philosophicus (1920-1921) afirma: “una preposición es una imagen, figura o pintura de la realidad”. Miguel Martínez Miguélez en Ciencia y arte en la metodología cualitativa escribe: esta idea se le ocurrió a Wittgeinstein mientras servía en el ejercito austriaco. Vio un periódico que describía la situación de un accidente automovilístico por medio de un diagrama o mapa. En París los accidentes eran reconstruidos mediante juguetes y muñecos. El hecho daba una pintura tridimensional o un modelo del accidente” (2004). El mapa lo entendió como una preposición, y en este aparecía la naturaleza esencial de las proposiciones: la descripción de la realidad.

Para que una cierta proposición pueda afirmar un cierto hecho, debe haber, cualquier que sea el modo como el lenguaje esté construido, algo en común (una forma) entre la estructura ( o sintaxis lógica ) de la proposición y la estructura del hecho. Y, aunque la proposición y el hecho tiene la misma forma, la forma de la proposición ( su sintaxis lógica) está dictada o determinada por la naturaleza del hecho, y no al revés. Es decir que la forma lógica de la proposición concuerda con la forma del hecho que representa, pero la proposición tiene esa particular forma o sintaxis debido a la naturaleza del objeto o hecho que refleja. Es así como la proposición puede representar o estar en lugar de el hecho Esta es la tesis fundamental de la teoría de primer Wittgenstein. (Miguélez, 2014, p. 27)

Conclusiones

Por una lado, Witggeinstein ligaba las palabras y las proposiciones con la realidad. La fundamentación filosófica para el método científico tradicional afirmaba que al manipular el lenguaje se manipulaba la realidad misma. El lenguaje representa casi físicamente la realidad. Y por el otro con Saussure, bajo la idea de un signo explicado desde lo diacrónico y sincrónico como una posibilidad para comprender la totalidad, pero sin tener en cuenta su contenido derivado de la imposibilidad para verificar los cambios de lo signos en el tiempo.

En situación contraria, el cuerpo humano es un organismo que transforma energía del mundo interior, pero con un dispositivo pulsional interno. “La hipótesis más simple y cómoda sobre la naturaleza de las pulsiones sería que estas no poseen ninguna cualidad por ellas mismas, pero que no deben ser consideradas sino como medida del trabajo exigido a la vida psíquica”, escribe Freud en los Tres ensayos sobre la teoría sexual. El cuerpo se percibe como una máquina programada para transformar energía con el objeto de optimizar sus relaciones con el medio.

Aviso de Diluvio de Jean Francois Lyotard coloca a Freud y su hipótesis de lo pulsional frente al mundo mecanicista. Primero, “la pulsión no tiene su fuente afuera”, como el estímulo por excitación. Luego “el estímulo por pulsión es constante”, mientras que las excitaciones surgidas del medio son esporádicas. En síntesis, la existencia de pulsiones no puede ser atendida sino por sus efectos psíquicos. La pulsión es su representancia psíquica. El significante es un río. No existe un curso natural o lógico. La palabra al igual que el cuerpo encuentran desembocaduras en situaciones arbitrarias.

El aparato psíquico y el cuerpo como sistema energético son una comparación con la propuesta de Saussure (Saussure, 2005) (Lyotard, 1995)y el signo lingüístico: todos los sistemas están sometidos al principio de entropía, tiempo, caos, etc. Las palabras son comunidades que están como todo sistema al borde del cambio o la extinción. Toda materia es energía concretizada en sistema y todo signo está en función de sus relaciones. Las palabras están liberadas para todos, pero la angustia crece en múltiples niveles. La sociedad y las palabras desembocan en cualquier lugar. Los cuerpos están por todas partes. La semiótica intenta explicar al signo como herramienta teórica para comprender la cultura ya que, ahora tenemos muchos signos para atender al mundo. Los signos hacen museo del mundo. El arte se alimenta de los signos, vive de la muerte de ellos y se convierte en cultura.

Bibliografía

Lyotard, J. F. (1995). Quinta cátedra internacional de arte. Bogotá: Banco de la república.

Miguélez, M. M. (2014). Ciencia y arte en la metodología cualitativa. México: Trillas.

Saussure, F. d. (2005). Curso de linguística general. México: Siglo XXI.

 

Guión original: las ideas son colocadas para comparar el texto final y su devenir.

 

  1. Qué es la semiótica
  2. Saussure a través de la lingüística demuestra los valores de su tiempo: significado y significante pegados.
  3. Wittgenstein piensa lo mismo: la cosa es ir por el mundo poniendo cosas.
  4. El arte con la deriva y el flanneur empiezan a jugar con la idea de un signo dinámico.
  5. Deleuze argumenta la necesidad de concebir un universo sin forma y origen.
  6. Wittgeinstein se da cuenta de los juegos del lenguaje.
  1. Estudiar al diseño desde una postura diacrónica y sincrónica.
  2. Que impacto tiene en el concepto de la resistencia: la resistencia no como algo que se resiste sino como algo que ha estado ahí.

Ideas escritas en hojas durante la lectura:

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