La complejidad en la ciencia contemporánea

La complejidad constituye una perspectiva en la ciencia contemporánea; su carácter de novedad radica en que el estudio de la complejidad implica, un quiebre o discontinuidad en la historia de la ciencia o, mejor dicho, en la racionalidad científica occidental. La complejidad introduce al terreno de las ciencias problemas que involucran cuestiones relativas al desorden, el caos, la no-linealidad, el no-equilibro, la indecibilidad, la incertidumbre, la contradicción, el azar, la temporalidad, la emergencia, la auto-organización. La complejidad puede entenderse, por lo tanto, como un paradigma científico emergente que involucra un nuevo modo de hacer y entender la ciencia, extendiendo los límites y criterios de cientificidad, más allá de las fronteras de la ciencia moderna, ancladas sobre los principios rectores del mecanicismo, el reduccionismo y el determinismo (Delgado Díaz 2004; Morin 2004b; Sotolongo y Delgado Díaz 2006; Vilar 1997).

El pensamiento complejo se afirma como una concepción epistémica alternativa al tradicional modo de entender la ciencia y el conocimiento. Su estrategia metodológica se distancia del concepto estándar de método científico, es decir, postula la inclusión del sujeto cognoscente en su conocimiento. El investigador como sujeto cognoscente es quien diseña sistemas complejos para abordar fenómenos. Los sistemas complejos que se presentan en la realidad carecen de límites precisos, tanto en su extensión física, como en su problemática. El punto de partida está dado por el marco epistémico que establece el tipo de pregunta o conjunto coherente de preguntas que especifican la orientación de la investigación. Es posible formular una pregunta básica o pregunta conductora, que guíe la selección de los componentes del sistema, es decir, los elementos, los límites del sistema, y sus interrelaciones, tanto internas como externas. La estructura de un sistema está dada por el conjunto de relaciones, los elementos del sistema suelen constituir unidades – subsistemas – que interactúan entre sí.

La toma de distancia que cada investigador debe realizar con respecto a los objetivos específicos de estudio de su disciplina particular, significa una apertura a métodos, conceptos y lenguajes poco familiares. Existe un proceso que constituye uno de los mecanismos básicos del desarrollo cognoscitivo: el proceso de diferenciación de una totalidad dada y de integración o reintegración de una totalidad conceptualmente enriquecida. El doble proceso de diferenciación e integración constituye el procedimiento metodológico para realizar un estudio interdisciplinario de un sistema complejo.

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