Ponencia Arte: camino para la construcción y deconstrucción del sujeto en su devenir en la imagen ( 10 Octubre de 2014 )

Resumen.

El texto intenta relatar el choque que nace a partir de dos sujetos: la difícil tarea de estar en una relación. Los objetos son pequeños fragmentos de la experiencia. La búsqueda de sentido. Mirar no es recibir, sino ordenar lo visible, organizar la experiencia. Los objetos producidos reciben su categoría de lo visual en todo aquello que rebasa al ojo. Los Estudios Visuales pueden ser un adecuado código lingüístico para atender nuestros objetos de producción: objetos de estudio.

No existe la pureza fenoménica de lo visual en ningún campo de conocimiento. Predomina una construcción cultural enmarcada bajo el condicionamiento de un simbólico específico. El conocimiento nace en una escenario de relatividad, los objetos producidos no le sirven al mundo como verdades absolutas. Existe la profunda convicción de que no hay hechos, objetos, fenómenos, ni siquiera medios de visualidad puros. Lo único que existe son actos de ver extremadamente complejos que resultan de una mezcla – prendamos la licuadora – género, clase, diferencias culturales, creencias, modos de compartir la vida, imaginarios personales, sentidos, instituciones, experiencias personales, sentimientos, sensaciones, entre muchas cosas más.

Los objetos producidos son el resultado de una construcción cultural, un quehacer complejo cuyo punto de partida es un deseo creciente por buscar sentido alrededor de lo que significa compartir la vida con una persona. Los Estudios Visuales procuran – a partir de la imagen como objeto de estudio – descentralizar las posturas absolutas del conocimiento, buscan la comprensión activa de los procesos de la constitución del yo, las posturas que se juegan en procesos complejos de producción, las tensiones de identidad, la multiplicidad de las apropiaciones de la imagen, las limitaciones adyacentes de toda producción artística, las fuerzas del significado.

Palabras clave: imagen, visual, relaciones humanas, conocimiento. Sin título

Videoperfomance.

Duración: 15:30 min.

Acción para una videocámara: pintar palabras en una superficie.

 Ruinas mirándose, ruinas buscando reconstruir su aliento en repetidos recuerdos. La razón inundada de fantasías: se drogan, se desesperan, se gritan. A carne viva se oyen sus voces. Cansancio final de lo que hay, de lo que queda. Ausencia. A menudo, piensan; durante el día, durante la noche al entrar a un cuarto vacío. Sus sueños saben que no estará. Y el dolor, tan poco queda, tan poco.

 Corazón tirado, sangre podrida, lágrimas con sabor a sal. El tiempo se ha ido. La vida no exige vivir y en su afán por recobrar sus latidos: llorarán y gritarán. Cuanto dolor, dioses desolados que se retumban en frases para refugiarse de toda culpa. Castigo infinito eterno de las cosas, mar invisible de inerrable tristeza. Indolentes y dañados buscarán.

Uno se visualiza en el mar, el cuerpo se encuentra en total contacto. Relación directa. El mar está por todas partes, está intentando entrar en mi, escucho el devenir de las olas, la profundidad del mar; toda relación es como el mar. Voy a usar a Descartes, pero en realidad estoy tratando de apropiarme de sus palabras. Pienso en la producción de objetos como una relación que construimos con el mundo. Existen los objetos que nacen de una relación: un recuerdo de un anochecer en Acapulco, el primer beso, la primera mirada en Tlacotalpan, las manchas de la sábana, los mensajes por whatsapp, las conversaciones por Factbook, el olor a hogar, el pizarrón para los recordatorios, el vestido en el cajón, el suéter en la maleta, las flores secas en el libro, y , lo que interesa a este texto, la producción de objetos que hemos decidido llamar artísticos.

Mirar no es recibir, sino ordenar lo visible, organizar la experiencia. Los objetos producidos reciben su categoría de lo visual en todo aquello que rebasa al ojo. Los estudios visuales parecen convertirse en buenos camaradas para atender nuestros objetos de estudio. No existe la pureza fenoménica de lo visual en ningún campo de conocimiento. Predomina una construcción cultural enmarcada bajo el condicionamiento de un simbólico específico. El conocimiento nace en una escenario de relatividad, los objetos producidos no le sirven al mundo como verdades absolutas. Existe la profunda convicción de que no hay hechos, objetos, fenómenos, ni siquiera medios de visualidad puros. Lo único que existe son actos de ver extremadamente complejos que resultan de una mezcla – prendamos la licuadora – género, clase, diferencias culturales, creencias, modos de compartir la vida, imaginarios personales, sentidos, instituciones, experiencias personales, sentimientos, sensaciones, entre muchas cosas más.

Los objetos producidos son el resultado de una construcción cultural, un quehacer complejo cuyo punto de partida es un deseo creciente por buscar sentido alrededor de lo que significa compartir la vida con una persona. Los estudios visuales procuran descentralizar las posturas absolutas del conocimiento, buscan la comprensión activa de los procesos de la constitución del yo, las posturas que se juegan en procesos complejos de producción, las tensiones de identidad, la multiplicidad de las apropiaciones de la imagen, las limitaciones adyacentes de toda producción artística, las fuerzas del significado.

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Videoperfomance.

Duración: 10:20 min.

Acción realizada en el teatro Juárez: confrontación.

La visión, argumentó Descartes, y, citando un ensayo de los Estudios Visuales, “debe entenderse como sólo una forma refinada, sutil y prolongada del tacto, como si un hombre ciego poseyera unos bastones sensitivos que alcanzaran varios kilómetros. La vista no es un proceso simplemente óptico” ( Brea, 2005, p.14 ) Como al cerrar los ojos, el mundo se le viene a cualquiera encima; enseguida las distancias desaparecen y uno está nadando a mitad de la nada intentando encontrar sentido de lo que parece el mundo exterior. En suma, la mirada dice Sartre, no se activa por el ojo del otro, o por ningún objeto visual, sino por el espacio invisible, la ventana vacía, oscura. La obra de teatro que observamos se encuentra enmarcada en un guión, y lo que acontece alrededor del momento de representación escapa a los ojos.

“Mcluhan, utilizaba medios visuales y táctiles. La televisión es un medio táctil. La palabra impresa es el medio que más se ha acercado a aislar el sentido visual. Mcluhan puede llamar a los medios extensiones del sensorium, pero también concebió estas extensiones como amputaciones” ( Brea 2005, p.22) . Los medios utilizados no son solamente extensiones de nuestro sentido o experiencia: un medio es una práctica social material. Una creencia que se materializa en objetos concretos. Objetos mixtos que se basan sobre el vivir y el habitar el lenguaje. La búsqueda de sentido. Los objetos están plagados de lenguaje; narrativa, historia; alegoría, relaciones humanas; la figuración, acercamiento a moldes; la representación, algo que está en lugar de algo; la palabra pintada, paisaje poético. Los objetos están inscritos en teoría, es decir, uno podría ver manchas, pero se intenta mirar sin verbalizar, mirar sin incluso generar relaciones, juicios. Se desea desterrar al lenguaje del mundo que no tiene sentido. El mundo que cabe exclusivamente a partir de dos sujetos.

La palabra escrita apela directamente al sentido de la vista, pero en el contexto de los objetos mostrados estos deben ser bebidos en vez de vistos, las manchas despluman a sus progenitores, el rojo es un sentimiento embadurnado de dos sujetos desnudos. Es, pues, necesario un término trágico para hablar de los objetos: Admento suplica a los escultores que le devuelvan a su mujer viva: figurado por la mano de los imagineros hábiles, tu cuerpo será tendido sobre mi lecho; yo me acostaré junto a él, y enlazándolo con mis manos, pronunciando tu nombre creeré tener en mis brazos a mi querida mujer, aunque esté ausente: fría voluptuosidad sin duda ( Eurípides, Alcestes, hacia 348).

El cuerpo intenta quedarse en restos. La superficie se convierte en ruina donde los turistas que buscan los vestigios de una civilización, pueden acceder a los escombros del sentido de la vista. Los objetos son vestigios que sirven de referencia a una específica relación. Los objetos son terrores domesticados; rechazo, a la nada; lucha, enseñanza; devenir, futuro; sensación, visual; imagen que se atrapa en el cuerpo que fluye. El triunfo de la vida sobre la muerte por medio de la búsqueda del sentido, organizar los orígenes más groseros de lo imaginario en el orden del símbolo. Los objetos representan una nación en común. Signo viene de sema, piedra sepulcral. Sema cheein, en Homero, es levantar la tumba. El signo al que se le reconoce una sepultura precede y funda el signo de semejanza. En la lengua litúrgica, representación designa un féretro vacío al que se extiende un paño mortuorio para una ceremonia fúnebre. Y littre: En la Edad Meda, figura modelada y pintada que, en las exequias representaba al difunto. Los objetos atrapan nuestros cuerpos para convertirlos en súplica, amenazados por la desaparición; un yo inmunizado puesto en un lugar seguro.

En la búsqueda de sentido a los objetos, las categorías de agrupación de Vida y Muerte de la Imagen mencionan el nacimiento de la imagen debido a la muerte (Debray, 1994, p.24). La experiencia estética que tuvo el primer hombre al ver a sus seres queridos inmóviles puede identificarse con la idea de percibir la fugacidad de la vida al trabajar objetos. Nacen de una sensación personal que desaparece a cada momento. Los objetos se adquieren una categoría de valor preciado cuyo mérito podría encontrarse en los diamantes, y las preguntas convertidas en objetos de estudio para sus creadores. Me atrevo a decir que tiene todas.

Lo visual se convierte en los gestos que se realizan en las superficies, los movimientos de la boca, el idioma español que nos posiciona con limitantes y capacidades culturales, la fragilidad de los desnudez, la lógica de escritura con la que están impresas las manchas, las palabras que no están; lo visual está más allá de lo visible, del ojo. Cabe señalar que el lenguaje en la pieza no es la capacidad de construir oraciones; es organizar la experiencia dotando de sentido aquello que nos sucede(Álvarez, 2006, p.45). Crear una pieza es darle sentido frente a lo que se nos pone frente a la vida donde los pasos de la configuración se encuentran con las palabras. La experiencia de cerrar los ojos y sentir al mundo estar en contacto conmigo. Todo invade. La relación se convierte en un mar, y uno mira fragmentos de aquella inmensidad ocupando un lugar concreto justo como en un mar de esos que se encuentran a final de cualquier territorio.

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Videoperfomance.

10:30 min.

Acción realizada frente a la videocámara: pintar con la boca sonidos sobre una superficie

ponencia

Queretaro2014B 1 Queretaro2014B

Referencias.

Debray, Régis. Vida y muerte de la imagen: historia de la mirada en Occidente. Barcelona. 1994

José Luis Brea. Estudios Visuales: epistemología de la visualidad en la era de la globalización. Tres Cantos, Madrid. Akal Ediciones: Arco. 2005

Morin, Edgar. El hombre y la muerte. Barcelona. Kairós, 2007.

Alvaréz, Alexandra. Poética del habla cotidiana. Universidad Autónoma de Barcelona. 2006.

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