Preguntas sobre el espíritu del libro

Es difícil que exista en el mundo una mercancía más extraña que los libros. Impresos por gente que no los entiende; vendidos por gente que no los entiende; encuadernados, criticados y leídos por gente que no los entiende y, lo que es peor, escritos por gente que no los entiende.

Georg Christoph Lichtenberg

La premisa que concibe al libro de artista como obra, ¿está basada en romper con el sistema bajo el cual el libro se desenvuelve? ¿el libro como un objeto desestabilizador de ciertos procesos en el mundo editorial? ¿cómo un libro digital puede proponer nuevos objetos al campo editorial? ¿cómo un libro digital puede proponer nuevos objetos en el campo de los sistemas de información? ¿tablets? ¿Internet? ¿redes sociales?. Un libro electrónico, desde mi perspectiva,  es sinónimo de ebook, es decir que puede ser una versión digital o electrónica de un libro no necesariamente digital. La interactividad entendida como un espacio de retroalimentación entre lector/usuario –  libro/interfase. Un libro electrónico parte de estructuras distintas para su difusión en contraposición con los libros tradicionales sin embargo la lógica subyacente a las dos industrias es la misma.

El término ebook o libro electrónico es ambiguo aplicándose unas veces al  contenido, y otras al soporte. Esta oscilación deriva en parte de las diferentes  definiciones que se han venido dando desde la primera formulada por la Open eBook Forum (OeB, actualmente denominada Internacional Digital Publishing Forum): “A Literary Work in the form of a Digital Object, consisting of one or more standard identifiers, Metadata, and Monographic body of Content, intended to be published an accessed electronically”

La equiparación entre soporte y contenido es también una de las razones fundamentales  de la ambigüedad del término y con ello, del propio concepto. Pero es conveniente distinguir entre contenido o texto (de la naturaleza que sea, gráfica, sonora o icónica) y dispositivo, como sugiere Mercedes López basándose en la utilización también común de e-text o texto electrónico y en afirmaciones como las de de Chartier para quien no todos los textos se presentan en forma de libros y en cómo los autores no escriben libros sino textos.

Aún así, es frecuente la aplicación de ebook ya sea para designar el contenido, o para aludir sólo al dispositivo. Y así el término ebook o libro electrónico se utiliza en un doble sentido:

x -“Contenidos disponibles en formato digital y no legibles directamente por el ojo humano sin la mediación de un ordenador o dispositivo que permita su lectura.

x Dispositivos diseñados expresamente para permitir la lectura de contenidos en formato digital, emulando la forma y dimensiones de un libro convencional”

Se puede afirmar que el ebook tiene ya una existencia de 36 años, desde que Michael Hart volcó en Internet la declaración de independencia de los Estados Unidos, comenzando con ello el proyecto Gutenberg.

La industria editorial se refiere a todas las formas de promoción y comercialización de los libros. El fomento de un público idoneo para el sostén de esta “industria” que, como cualquier otra, descansa en la reproducción ampliada del capital invertido en ella, vale decir en la ganancia que proviene de la diferencia entre lo invertido en el proceso de producción y lo obtenido mediante la comercialización del producto. Abaratar el proceso de producción y asegurar una distribución al precio más elevado posible, o lo suficientemente amplia como para que esta ganancia sea lo más sustanciosa posible, no constituyen sino las condiciones más elementales del funcionamiento de cualquier empresa en una economía de mercado. (1) La industria editorial encuentra su debilidad en una industria – llamémosle – digital debido a la posibilidad de llevar a cabo todos los fundamentos de la industria tradicional a sus más rapaces principios.

Los esfuerzos de la industria editorial para mantenerse a flote han basado su estrategia en la diversificación de la producción con el fin de alcanzar públicos más amplios, mas o menos especializados. Al abrirse a las más diversas formas de materiales impresos, muchas editoriales diversifican su identidad con la finalidad de expandir sus formas de comercialización y distribución de libros. En efecto, no sólo los más diversos títulos han aparecido en los pasillos de las tiendas de autoservicio al lado de los “saldos”, sino que las librerías se volvieron ellas mismas una mezcla de “librería”, tienda de autoservicio y cafeterías destinadas a las más variadas formas de “encuentro” y “presentaciones” de libros de autores, y artistas de las más diversa índole.

La tendencia cada vez más generalizada a la mercantilización de los “productos” y “bienes” culturales no se limita, así pues, a convertir los libros en pretextos para la realización de una ganancia concentrada. Los aspectos sociales en el proceso de producción, incluida la dimensión individual de la actividad creadora desplegada por el autor del libro, subordinado a la disposición del lector respecto del objeto. A decir verdad, la palabra objeto en el texto significa, el sistema de producción que genera ciertos productos/objetos determinados por lógicas del mismo sistema. Ciertamente, la producción de ebooks no está plenamente integrada a la industria editorial de muchos países.

La industria editorial adopta al libro electrónico como una alternativa para el sector; el fácil acceso a títulos potencia una mayor demanda al permitir que los lectores potenciales dispongan del total de títulos en catálogo. Los libros electrónicos reducen los costos de producción de los libros y facilitan su distribución. Joaquín Rodríguez (2)hizo una encuesta en relación a los temas claves del sector editorial entre 1.324 profesionales de 86 países y la digitalización tiene una elevada presencia. A la pregunta de cuales son los temas que plantean un desafío más importante al sector editorial, el 53% de los encuestados respondieron que la digitalización, el 24% que la generalización colectiva de contenidos por los usuarios y el 13% la gestión de los derechos digitales y la jurisprudencia internacional. Y a la pregunta de que parte del sector editorial experimentará un crecimiento significativo, el 44% respondieron que el ebook. según Cuesta en su artículo: “E-Libros. Cuatro razones por las que los libros electrónicos deberían triunfar, y otras cuatro por las que nunca lo harán”:

– Precio elevado, su precio es igual, incluso más elevado en algunos casos al del libro impreso. Los menores precios que comportan su producción y distribución tendrían lógicamente que conllevar un menor precio de venta.

– Reducida oferta, pues gran parte de la industria de producción y difusión digital es norteamericana y gran parte de la oferta disponible está en inglés.

– La producción de ebooks no está plenamente integrada en la industria editorial española, por ello los catálogos de libros disponibles son muchos más reducidos que los de los libros impresos.

– Las excesivas medidas de protección puesta por la industria para evitar los problemas de pirateo de los contenidos hace que los ebooks sean demasiado personales, impidiendo que el comprador pueda prestar o regalar el libro. (3)

A raíz de tu plática, considero que los libros de artista deben de utilizar las lógicas de los sistemas editoriales y digitales sin encasillarse en alguna de las dos. El hecho de que el ebook se encuentra ligado a su interfase ya implica una industria. La primera y más obvia es la pregunta ¿qué aparato comprar para visualizar ebooks?. La oferta que incluye las famosas “tabletas” tipo Ipad, cambia día tras día. El primer aparato en volverse popular fue el Kindle o la paradójica respuesta de Jeff Bezos, el fundador de Amazon, a su inmenso éxito a la hora de vender libros de papel por Internet. Sony Readers (contemporáneos de Kindle), el Nook de Barnes & Noble y el Ipad de Apple, Chrome Tablet de Google, y los cien adminículos con pantalla lectora ya no para hacer competencia al Kindle o Ipad, sino para garantizar interfases a los lectores ebooks. (4)Las computadoras como otra interfase de visualización de documentos electrónicos, el software necesario para poder visualizar libros, la estructuras de sistemas diseñadas para vender libros “online”, Oracle, PayPal,  Adobe Reader, Microsoft Word, Windows XP, Mac OS son tan sólo algunos elementos que indican los elementos de la industria del ebook. En definitiva, la industria del ebook está montada sobre una lógica más eficaz; en términos de conseguir una ganancia sobre sus objetos producidos. Cuando preguntabas por qué no hacer libros digitales, me saltaban a la mente todos los factores ideológicos que implican colocar un ebook en Internet. Tan sólo para colocar una página en Internet, uno necesita un servidor o disco duro, rentado/comprado, Además de la disponibilidad del nombre o dominio de la página y sin mencionar el acceso a Internet controlado en su mayoría por Telmex. En México 3 de cada 10 personas tienen una computadora, 2 de cada 10 tienen acceso a Internet. (5) Ni hablar de plantear un escenario positivo sobre los niveles educativos del país, mucho menos de la lectura.

Colocar un libro de manera personal es una propuesta interesante en la medida que se aleja de las industrias del libro digital o no digital. La ventaja de la tecnología es la capacidad de experimentar muchos tiempos-espacios a la vez. Muchos de los libros que llevaste tenían una lógica de producción distinta a las industrias. Todos partían de escenarios cercanos, íntimos, rebeldes, humildes, creativos. Cada libro podía describirse como un objeto único a manera de una entidad propia. ¿quién legitima una obra? ¿quién legitima un libro? ¿quién legitima a un artista? ¿por qué las instituciones están montadas en la idea de la digitalización? ¿por qué es más difícil conservar obra reciente en comparación con obra milenaria? ¿por qué los libros son importantes? ¿qué son los libros de artista? ¿qué es un ebook? ¿qué es un libro? ¿qué  tan cierto es que un libro dentro de Internet puede ser gratis? ¿qué hay de los libros que se hacen para entrar al sistema del arte? ¿qué hay de los libros que se hacen para no entrar al sistema del arte? ¿qué implica la distribución del conocimiento? ¿qué implica la legitimización tanto del libro como del ebook?. Tengo más dudas que respuestas, pero creo que la única manera de crear un libro es únicamente haciéndolo. Pensar en sistemas legales del arte, industria editorial, industria ebook es una cuestión de legitimidad. Y sin embargo, cuando se escribe es para alguien.

Referencias

(1). Perus, Francoise (2009). Leer no es consumir, la literatura latinoamericana ante la globalización. Revista de la Crítica literaria latinoamericana. Prisma.

(2)RODRÍGUEZ ILLERA,J.L. (2003): “El libro electrónico”, El profesional de la Información, vol.

12, nº 6, p. 482

(3) CUESTA, A., 2005, E-Libros. Cuatro razones por las que los libros electrónicos de

berían triunfar, y otras cuatro por las que nunca lo harán, La Vanguardia, 19 de

Enero de 2005, en http://www.lavanguardia.es consultado el 12-9-2007

 

(4)Hoyos, Andrés (2010) Libro 2.0  Nueva Sociedad; Nov/Dec, 2010; 230, PRISMA (Publicaciones y Revistas Sociales y Humanísticas) pg. 49

(5) Revista Proceso. (2011) Nivel de penetración de Internet en México. Recuperado el 20 de Mayo de 2011 de http://ht.ly/4W7v9

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