Textos rizoma

La tecnología ha transformado la manera en como percibo la realidad, la forma en como desarrollo formas de atender al mundo, construirlo y representarlo. El texto es una lucha por imaginar una relación entre un sujeto y sus objetos; deseo tener una voz propia que me permita articular mi propia relación con los datos. Mi pensamiento es como los pixeles: la unión de los elementos singulares conforma la totalidad de una imagen. Sin embargo, cada uno de estos pixeles puede y de hecho es manipulado como una unidad singular, y el conjunto son lo que llamo datos como acto de creación.

Se invita comprender al contenido como fragmentos dentro de un sistema abierto de relaciones. Es decir, entender a cada unidad que se ha escrito según las necesidades del momento. La estructura es rizoma, pues cada parte contiene un valor situacional en una suerte de comunicación no lineal. Al igual que las piezas megablocks no es posible encontrar un punto vital dado que cada sección puede prescindir de cualquiera de sus componentes sin volverse operante. El texto no es un mensaje que llega desde un punto ‘A’ a un punto ‘E’ debe atravesar ‘B’, ‘C’ y ‘D’ sucesivamente. El texto busca su propia forma.

Me encuentro sujeto frente a una herramienta que utilizo para trabajar y esta es la misma que destino al ocio y la diversión; así de manera poco visible, intuyo una manera de representar mi realidad: los datos se convierten en materia prima para la mayoría de mis  transacciones sociales, económicas y culturales.

Cabe resaltar que, uno de los aspectos más interesantes de la potencialidad de los datos a través de los medios digitales es la forma como han logrado intervenir los procesos de construcción simbólica. Respecto a lo primero, en Remediation: Understanding New Media, Boiter y Grusin afirman que aquello que particulariza a los nuevos medios (y lo que precisamente tienen de nuevos) es la manera como han remediado la televisión, el libro, la fotografía, el cine y el arte visual, entre otros (Velazquez, 2007).

La sociedad se encuentra frente a otras capacidades de representación nunca antes imaginadas, es decir que los datos no sólo han efectuado transformaciones en las tecnologías mediáticas, sino también, en el proceso de construcción simbólico del usuario.

Se hace alusión a usuario desde la idea de un sujeto que se conecta a un ordenador. Es decir un sujeto que es capaz de salirse de su ámbito cercano, y que al convertirse en usuario se convierte en un navegante de signos: Internet, chistes, arte, matemáticas, lógica, amor, religión, política, psicoanálisis, retórica, etc., es decir, simplemente con  posibilitar sin remitir a ninguna totalidad, saber absoluto o verdad inmutable.

Actualmente el sujeto tiene la capacidad para guardar información a través de su ordenador. La capacidad de almacenamiento permite conservar información estructurada para recuperarla más adelante, lo que genera un comportamiento inmersivo.

Yo mismo estoy reclamando una actualización de experiencias propias, que me permita visualizar nuevos campos de conocimiento. Por ejemplo, si abro un archivo que no ha sido alterado, ya sé que el resultado va a ser el mismo. No hay nada impredecible, ya sé cómo se va a presentar.

De la misma manera, puedo ver páginas en Internet que ya sé como se van a visualizar, con qué información precisamente. No hay creación, no se presenta una problemática para considerar qué es lo que va a suceder.

El texto es parecido a la idea de abrir archivos para imágenes fotográficas, por ejemplo .jpeg, en Microsoft Word. El resultado de abrir imágenes con un Software que no corresponde a su lógica genera una visualidad sólo permitida con la potencialidad del dato:

[…] ya que la creación también implica la producción innovadora de una idea o de una forma. Por lo tanto, la diferencia entre real y posible es puramente lógica. En cuanto a lo virtual, no se opone a lo real sino a lo actual. A diferencia de lo posible, estático y ya constituido, lo virtual viene a ser el conjunto problemático, el nudo de tendencias o de fuerzas que acompaña a una situación, un acontecimiento, un objeto o cualquier entidad y que reclama un proceso de resolución: la actualización. (Lévy, 1999, p. 9)

 

Un sujeto al igual que un dato, no tiene un sólo espacio tangible que le permita reconocerse. Los datos tienen una presencia en servidores, electricidad, cableado, satélites y conexiones inalámbricas por los cuales circulan los datos; pero dicha estructura está destinada a representar la información albergada en código binario.

Referencias:

Velásquez, A. 2007, “Convergencias en medios digitales: la labor del editor y del arquitecto de información”, Signo y Pensamiento, vol. 26, no. 50, pp. 175-190.

Lévy, P. (1999), ¿Qué es lo virtual?, Barcelona, Paidós.

 

 

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