La vida con impresiones que no me pertenecen

La búsqueda de lenguajes me ha llamado la atención desde mucho antes de ser Licenciado en Ciencias de la Comunicación, esta sensación – quizá – nace de la relación fallida con mi familia, a la que jamás entendí con sus reglas.

La  maestría es un pretexto, una inquietud por indagar sobre los datos que habitan en los computadoras. En algún momento los videojuegos como el Atari1 me parecieron herederos de una pureza capaz de asimilar imágenes derivadas de la experiencia a lo largo de mi vida: el dato que habita en los computadoras está inmerso en el lenguaje y en el uso que le damos a estos.

Los Estudios Visuales se han convertido en pasos recorridos durante dos años, pasos que intentan decirme aquello que puedo ser. Me percibo como el movimiento constante de sensaciones que nunca viven en estado puro, sino justamente bajo el condicionamiento y la construcción de un espacio simbólico. Los datos son representaciones, pensamientos de los otros.

Por cierto, Internet es el resultado del proyecto que se conoce como la red Arpanet. Durante la Guerra Fría, el gobierno desarrolló el proyecto arpa, que buscaba almacenar toda la información en varias ciudades para evitar concentrarla en un sólo sitio.

Este interés nace frente a la posibilidad de un ataque atómico que destruyera todos los datos. En este sentido, en una sociedad de la información, la investigación  intentar recordar y aceptar que las tecnologías digitales tienen fines prácticos y que su uso para provocar diferentes miradas pertenece a cierto tipo de usuario. El artista digital puede situarse no sólo a mitad de las relaciones sociotécnicas(2), sino, también, puede  dilucidar el conjunto de significados, conocimientos, postulados, imaginarios y discursos que son articulados  los datos.

El punto de partida en el que se inscribe mi investigación es la producción de objetos a raíz del dato como materia prima. “Los objetos parten de la idea de que no hay hechos, objetos, fenómenos, ni siquiera medios de visualidad puros, sino actos de ver extremadamente complejos que resultan de la múltiple relación de lenguajes, así como de un espacio construido por los sujetos para la representación de sus intereses: económicos, culturales, emocionales o simplemente grupos de creencia o afinidades de espacio-tiempo, entre otras.” (Bucks, 2005: 59)

Ahora bien, los datos digitalizados son proveídos desde diferentes fuentes. En primer lugar se encuentra los datos que están fuera de Internet y que poco a poco se van integrando a éste, y en segundo lugar, la información que ya está en la red y se utiliza para generar una forma de representación.

La información es para Shannon aquello que permanece invariable después de las codificaciones o traducciones a las que puede ser sometido un mensaje (es decir, a la serie de operaciones reversibles). Se define como la medida de lo que es transportado de un emisor a un receptor, y el bit (binary digit) es la unidad de su medida. Para ponerlo en otros términos, y haciendo uso de la definición de rizoma de Deleuze y Guatarri (1976), quizá la producción de objetos pueda definirse, como trans-formación y no sólo como in-formación (Siles, 2007:88).

Lo integrado a Internet abarca un amplio espectro, que va desde generar datos con fines artísticos hasta la interpretación de fenómenos naturales. En todos estos casos, el mismo cuerpo humano y el planeta se convierten en una parte fundamental que abastece de datos a la red. Las computadoras empiezan a ocupar un rol central en la articulación tanto de lo colectivo como en lo individual.

Merleau-Ponty, afirma: “Es prestando su cuerpo al mundo que el pintor cambia al mundo en pintura” (Pérez, 2010:183). Para el asunto que aquí  ocupa, sería el mundo interior del sujeto que se presta a sí mismo para convertirse en información que pueda estar albergada en Internet. Información que no se puede predecir con exactitud. El que sea un proceso virtual o de semiosis ilimitada, implica una capacidad para mirarse, cuestionarse, a través de la producción provocando la actualización de esa información en conocimiento personal.

Todo tipo de dato es una construcción cultural, y por lo tanto, siempre un objeto complejo, híbrido que se convierte en el punto de partida básico sobre el que puedo sentar el fundamento y la exigencia de la necesidad de los Estudios Visuales.

No me interesa introducir mis objetos en campos de conocimiento estabilizados, sino atravesados por la  potencialidad de concebirme como sujeto capaz de aprender de mis objetos, a través de constantes cuestionamientos sobre lo construido. Es decir, no existe una pureza en la construcción de pensamiento, sino justamente una necesidad por reconocer los constructos culturales que han marcado mi manera de mirar el mundo.

El proceso creativo  a lo largo de la investigación es una invitación para pensar sobre nosotros mismos y lo que sabemos de los datos, para entenderlos como objetos que hacen visibles las estructuras que los conforman, una suerte de diálogo sobre diferentes ideas a través de la visualidad.

Respecto a la noción de creación, cabe decir que la creación es un juego, la creación no está fija en ningún sitio, persona  u objeto, sino que es un suceso que acontece a alguien cuando se relaciona con los datos de su vida, que a su vez son asimilados a través de la experiencia en un proceso que implicó una construcción constante.

El texto o código puede organizarse de una manera específica para generar formas de representación, a partir de un determinado conjunto de direcciones y plantear un estado acorde a las necesidades del sistema y el artista.

El dato como acto de creación es un proceso individual, en la que el dato es un detonador de conocimiento. El dato como un proceso que comienza desde los espacios del lenguaje y de manera simultanea construye puentes entre los sujetos y las computadoras.

La instalación Soft Cinema (Manovich, 2002) desarrolla una base de datos que incluye elementos como videoclips, textos, animaciones, entre otros. Pero es el computador quien va determinando cuál va a ser el orden en que se van a ir mostrando los distintos elementos. El artista define unas instrucciones y brinda las posibilidades de generación de imágenes desde la computadora.

Sugiero concebir al dato como una forma de representar la realidad, así como la estructura de un sistema. Lo anterior genera un sinnúmero de preguntas complicadas y también inútiles, si se tratan de responder de manera sectaria: pedir un millón de pizzas a Domino´s Pizza para que las entreguen en menos de treinta minutos, implica desestabilizar al sistema con un simple dato.

Un ataque de denegación de servicio se parece a la idea de atascar un restaurante con muchos clientes para dejarlo fuera de actividades, la saturación de los puertos de flujos de información hace que el servidor se sobrecargue y no pueda seguir prestando servicios.

La creación consiste en introducir datos que apuesten por entender a nuestra realidad como una construcción a partir de formas de representación. No es necesaria la tecnología digital para proceder a la creación, y sin embargo es latente en mi producción – una cuestión personal – el uso del ordenador para la creación de objetos.

Las bases de datos, o fuentes de información, se pueden encontrar no sólo en plataformas que utilicen computadores, sino, también, en medios análogos. Un ejemplo de lo último es la obra Random Access (Paik, 1963), en la cual diversas cintas -tiras, no casetes- de audio son pegadas sobre una pared y el público pasa un cabezal de lectura, extraído previamente de una grabadora de casetes de audio, sobre las tiras. Esto tiene como resultado la reproducción de diferentes sonidos, según las cintas sobre las que el público decida pasar el cabezal. Así, la obra brinda diferentes variables al público para que reproduzca la base de datos, ya que éste puede escoger el orden e intensidad con que presiona las cintas.

“Sin duda, entre la tecnología y los humanos se están generando datos, los cuales consisten en representaciones formales de hechos, conceptos o instrucciones adecuadas para su comunicación, interpretación y procesamiento por seres humanos o medios automáticos” (Berzal, 2004: 95).  Los datos  son objetos sensibles, verificables. Y ante la aparición de un nuevo objeto sobre la realidad se necesita un nuevo sentido de la percepción.

Así, al referirme al dato como un objeto nuevo dentro de la realidad retomo la idea de Christlieb que afirma que los objetos por un lado son objetos discretos(3), es decir que la discreción les viene del verbo “discernir” o “cerner”, que es el acto de separar o distinguir una cosa de las otras, y que hace que un pixel siga siendo enteramente pixel con sus características definibles.

Y por el otro, objetos continuos que no pueden deslindarse de la verdad de uno mismo. Las costumbres, los hábitos, las tradiciones, son objetos de cerca que desaparecen si falta dueño. El objeto se desparrama, está disuelto, sus contornos se esfuman.

Al dato lo entiendo como un objeto que articula la posibilidad de encontrar puentes entre los objetos discretos y los continuos. Es decir que cuando pienso en los datos binarios hago referencia a una relación siempre intersectada por múltiples sistemas de representación, dentro de los cuales se encuentran mi espacio afectivo.

Los datos se juegan en procesos complejos de producción y consumo en relación con la visualidad cultural ( es decir que los datos por tanto, asignan valores de significado simbólico a los encuentros que generan desde sus capacidades de representación) frente a los que se construyen en relación a la  multiplicidad de sus incontables apropiaciones desde lo imaginario, con potencia de ser reabsorbidos en un proceso de construcción del sujeto.

Se abre aquí  un  proceso de socialización y construcción de las imágenes a raíz de los datos. Y esto tiene que ver con los actos de ver. El carácter inherente inter-relacionado de los datos en su darse en las computadoras – como entidades resistentes a cualquier orden de apropiación privada, debido a que el espacio no es sino flujo.

Sobre esto, O’Reilly  introduce en el 2004 el término Web 2.0. Este concepto parte de la idea de que la división entre el productor y el consumidor de contenidos de Internet se ha desvanecido y han aparecido espacios donde los datos son suministrados por los mismos consumidores. Así, la producción de información no está dada desde un solo punto, aquél desde el que alguien administra una página de Internet, sino que es el mismo que la consume quien tiene una función de autor de esos contenidos.

Los datos siempre hablan de la presencia del otro, a través de la construcción de lenguajes dentro de un entorno comunitario. Con el dato se hace visible la construcción de objetos a través de los lenguajes. Todo está construido, no hay nada puro, ni el dato como símbolo de Cero y Uno, ni los sujetos que los conforman.

Los datos hacen visibles el eje de las diferencias culturales, de la propia multiplicidad del ver con respecto a sus formas de representación e interacción constante. El dato está atravesado por las  condiciones del lenguaje, es decir que como sujetos-usuarios siempre proyectamos lo que somos, sociabilidad, interacción con la alteridad, y que siempre estamos modificando y desplazando su estado, conjugando, reforzando, quebrando ,redefiniendo o subvirtiendo los códigos existentes en cualquier momento.

Mi producción está fundada sobre experimentos que cobran todo el sentido en el espacio de mi subjetividad. El dato como acto de creación ocurre cuando somos capaces de jugar con todos esos elementos y dialogar entre las diferentes miradas para entrar en un espacio que se sale de lo simbólico para reconstruirlo o destruirlo.

Cabe señalar, que el texto tiene un alto grado de afectividad, así cuando se encuentren sin alguna lógica conocida, me gustaría que vieran las palabras como pincela

das que intento captar a través de una mirada y donde la única certeza que tengo es que cada división en el texto tiene su propia base de datos albergada en mi cabeza y muchas veces las cosas parecen no estar relacionadas, pero el motor principal es la capacidad de cuestionarse siempre las formas de representación.

El trabajo está  conformado por tres capítulos, cada uno de ellos es un punto de partida, una invitación para mirar a un Mariano que vive en la búsqueda de su propio conocimiento, siempre cuestionando su vida, una suerte de apuesta por construir una realidad desde un barco en movimiento.

Los datos me permiten entender que estamos hechos de fragmentos de otros. “Somos plagiarios, somos huéspedes que roban a  quien les da hospitalidad, pero no por ingratitud sino por admiración, por el  deseo de ser.” (Sábato, 1995:56)

Las computadoras se están convirtiendo en pedazos de otros, una suerte de espacio que refleja  nuestras inquietudes y entonces somos huéspedes que se quedan para crear ciudades de datos que después esperan ser convertidas en conocimiento personal.

“Establecemos diálogos con otros que nos reflejan, los hacemos aparecer frente a nosotros  para hablar con ellos y fingir sus voces con la mía para intentar pensar lo que ellos hubieran  pensado, siempre los tengo cerca” (Borges, 2001:35).

El dato es un Aleph porque es un signo porque permite la construcción de puentes para dialogar sobre la visualidad.

A continuación un fragmento de un poema de Fernando Pessoa para dejar en esta  introducción la sensación de lo que quiero decir:

Me he creado eco y abismo, pensando. 

Me he multiplicado profundizándome.

 

El más pequeño episodio —una alteración que sale de la luz, la caída enrollada de  una hoja seca, el pétalo que se despega amarillecido, la voz del otro lado del muro  o los pasos de quien la dice junto a los de quien la debe escuchar, el portón  entreabierto de la quinta vieja, el patio que se abre con un arco de las casas  aglomeradas a la luz de la luna—, todas estas cosas, que no me pertenecen, me  prenden la meditación sensible con lazos de resonancia y de añoranza. En cada una  de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente en cada impresión  indefinida. 

Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, otro en el  modo como soy yo. 

He creado en mí varias personalidades. Creo personalidades constantemente.  Cada sueño mío es inmediatamente, en el momento de aparecer soñado,  encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y yo no. 

Para crear, me he destruido; tanto me he exteriorizado dentro de mí, que  dentro de mí no existo sino exteriormente. Soy la escena viva por la que pasan varios actores representando varias piezas. 

Encontrar la personalidad en la pérdida de ella —la misma fe abona este 

sentido de destino. (Pessoa, 1984: 12)

Referencias.

1. Atari:  Es una corporación y marca propiedad de múltiples entidades. Fue una empresa pionera en el desarrollo de juegos de arcade

2. Sociotécnicas: La unidad básica del diseño sociotécnico es la unidad sociotécnica: la unidad de menor tamaño o nivel más elemental en que se pueden tomar decisiones para optimizar conjuntamente los sistemas social y técnico, de acuerdo con las exigencias del entorno.

3. Discretos: También significa cuantificables, identificables, delimitables, cf. Matemáticas discretas

Siles, I., 2007. Cibernética y sociedad de la información: el retorno de un sueño eterno. Signo y Pensamiento, 26(50), pp. 85-99.

Pérez, J.,Alejandro L., 2010. La información de Internet como señal de video y su editor. Signo y Pensamiento, 29(57), pp. 178-191.

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