Siete días en el mundo del arte

El mundo del arte contemporáneo es una red dispersa de subculturas superpuestas, vinculadas por el simple hecho de que todas ellas creen en el arte contemporáneo. Los integrantes del mundo del arte desempeñan, por lo generar seis funciones definidas: artista, galerista o marchand, curador, crítico, coleccionista o subastador.

Al principio uno piensa que estar en el mundo del arte es convertirse en una especie de egocentrista que tiene ideas originales que defender y sacar a la luz. Luego uno reconoce un poquito el medio e intuye poco a poco que al igual que cualquier gremio, este también tiene sus reglas, jerarquías, leyes, lenguaje y mucho de incertidumbre. Al final no sólo basta con estudiar arte o algo relacionado y ponerse a producir. La red del arte contemporáneo es un punto importante. Y es necesario estar en algún circuito artístico para que la obra deje de ser tan sólo experimento. Es un estilo de vida como cualquier otro, y no una ondita fancy.

Es importante tener en cuenta que el mundo del arte es mucho más amplio que el mercado del arte. El mercado abarca a los que compran y venden obras ( es decir, a los marchands, los coleccionistas, las casas de subastas), pero muchos integrantes del mundo del arte (los críticos, los curadores y los propios artistas) no están directamente involucrados en esta actividad comercial de manera regular.

Es una economía “simbólica” donde el trueque se realiza en ideas y el valor cultural suele ser más significativo que la bruta abundancia. El arte tiene que ver con la experimentación y las ideas, pero también es de excelencia y exclusión. En una sociedad donde todos buscan una pequeña distinción individual, esto resulta una combinación embriagadora. El arte contemporáneo se ha convertido en una especie de religión alternativa para ateos. Francis Bacon dijo que cuando “el hombre” comprende que no es más que un accidente en el amplio esquemas de las cosas, sólo puede engañarse por un tiempo.

El mundo del arte está invadido por una tremenda complejidad.  La manera en que desdibuja los límites entre el trabajo y el juego, local e internacional, lo cultural y lo económico. Sarah Thornton intuye que son las formas sociales por venir. Y aunque muchos de sus propios integrantes amen odiar el mundo del arte, Charles Guarino: “es el lugar donde encontré los espíritus más afines al mío; suficiente cantidad de excéntricos, sobre-educados, anacrónicos, y anárquicos como para sentirme a gusto”. Después de todo, cuando las voces se apagan y las multitudes se van, es una dicha quedarse en una sala vacía repleta de buen arte.

La originalidad nunca está en un lugar estático, más bien se habla del sistema que lo reconoce como tal. Un artista es un sistema de reconocimiento, es decir que hay un sujeto y un mundo. Luego entonces hay un mundo que se representa, pero es el sujeto quien lo representa. Entonces el problema está enfocado a cómo el sujeto se representa el mundo.

La construcción de objetos para el artista le sirve de relación entre sujeto y mundo; un espacio de relación imaginario. Cada quien establece una cierta cantidad de relaciones con los objetos de la experiencia propia. Y así un artista en un primer nivel descriptivo es aquel que inventa una mirada, una nueva relación con el mundo. Cabe señalar que la producción de objetos no lleva al artista al mundo del arte, es necesario que alguien lo reconozca como tal. A continuación sólo se mencionan tres casos propuestos por Eduardo Bernal que plantean lo complejo que significa llegar a formar parte del mundo del arte; insisto no existe sólo un camino para convertirse en artista:

– Henry Darger: un loco que en su casa elaboró objetos. Posterior muere y luego es reconocido en el mundo del arte.

– Martín Ramírez: una persona que tiene problemas mentales y se recluye en un centro de rehabilitación mental para después ser promovido por un profesor de sicología y arte dentro del mundo del arte.

– David Nebreda:un artista que estudió arte, luego se volvió loco, y aún loco su trabajo sigue siendo arte.

Por imaginario me refiero a que todos juntos pensamos (todos somos marcos), porque siempre hay instancias que nos condicionan. En la misma proporción que la cultura te modela, es decir la forma en la que uno se enfrenta a la idea de amor es imaginaria, personal, pero fundada dentro de algún sistema de pensamiento y para un determinado sistema de pensamiento. Lo mismo el arte.

Determinar que define a un artista es complejo, es decir que no basta con sólo estudiar una carrera afín, o ser muy talentoso, o estar rodeado de gente vinculada al mundo del arte (lo último ayuda mucho). El mercado afecta la percepción, y sin embargo el arte necesita de motivaciones más profundas que el beneficio económico, si es que pretende  seguir diferenciándose y  ubicándose por encima de otras formas culturales.Entre otras, las subastas tienden a ser zonas libres de artistas que actúan como punto final. Algunos dicen que es la morgue para las obras de arte.

La Crit explora un seminario del Instituto de Arte Californiano, una especie de incubadora, dónde los estudiantes se convierten en artistas y aprenden el vocabulario del oficio. La velocidad y la abundancia de las salas de subasta no podría estar más lejos de la vida reflexiva. La feria y la visita de estudio son de carácter opuesto, uno tiene que ver con el consumo y otro con la producción. El premio, la revista y la bienal

Los sistemas de legalización del artes se pueden clasificar en los siguientes:

  1. Institución.
  2. Social (simbólico, leyes, reconocimiento, legalización)
  3. La academia
  4. Institución física (museo, salas e exhibición)
  5. El mercado (compra-venta de objetos)
  6. Opcionales
    1. Salones mundiales ( Venecia, Kassel, San Pablo)
    2. Mundo editorial (Taschen, Phaidon)

Parámetros para evaluar a una artista:

  1. Dónde estudió.
  2. En qué lugares ha expuesto.
  3. En qué colección ha expuesto.

La manera en qué se reconoce a los artistas es rebasada por la maquinaria cultural, porque  incluso se puede reconocer a los sujetos desde orígenes que no tuvieron lugar en lo artístico.

Así por ejemplo, el coleccionista Patrick Charpenel dice que el perfil de muchos museos en México es el del espectáculo. Con franca animadversión, el curador invitado a dirigir la Fundación Jumex, trabaja en su reestructuración para acentuar su carácter social y académico.

Para el promotor, ni el museo ni el curador tienen como función ser legitimadores de una corriente artística o de un personaje. “El museo no debe ser un recinto que exhibe trofeos culturales, para mí, en lugar de proteger debe vulnerar. Exponer es poner en riesgo y no me refiero a un riesgo físico, sino moral. ”Creo que debe ser un espacio en el que se investiga. El curador debe ser un problematizador, no la persona que consagra y blinda al artista”, advierte.

Al final el arte siempre está en búsqueda de nuevas formas para mirar el mundo y eso implica una constante apertura hacia otros espacios que no sólo sean los “circuitos artísticos”.Y si, México vive su propio ecosistema del mundo del arte, pero esa es otra historia.

Por Mariano Carrasco Maldonado

Referencia:

Nuestro director Patrick Charpenel en periódico Reforma y El Mural, habla de lo que está por venir en La Colección Jumex tomado del link:https://www.facebook.com/notes/fundaci%C3%B3ncolecci%C3%B3n-jumex/nuestro-director-patrick-charpenel-en-peri%C3%B3dico-reforma-y-el-mural-habla-de-lo-q/10151274675075525

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